
Hoy no tengo ganas de hablar de cine, ni de libros ni de frikadas. Es uno de esos días en que todo esto me parece trivial.
Hoy he vuelto a recordar, la clase de seres crueles e ignorantes que somos, quemamos montes y apaleamos sin piedad a los débiles y a los inocentes.
Hoy me he prometido y lo hago con lágrimas en los ojos, que delante de mí nunca más.
Hoy he visto el vídeo de un vecino de Aguiño maltratando sin piedad a su perro. Pretendemos mejorar el mundo, acabar con las guerras, el hambre, la pobreza, y no somos capaces de acabar con la injusticia más pequeña y más cotidiana que tenemos al lado de nuestra casa. He visionado muchas películas de terror y sobre todo muchos telediarios… mucha gente muerta y muchas guerras lejanas, pero al final son los aullidos de un perro lo que me ha conmovido y lo que me ha hecho entender cual es el verdadero problema del mundo.
Y hoy pienso que debo de estar contagiándome de todo ello porque el cuerpo me pide justicia, y me pide tomármela por mi mano… pero no sabría por donde empezar… si por el agresor o por todos los bárbaros estúpidos e ignorantes que le aplauden a la salida del juzgado. Estoy seguro que el perro valía más que todos ellos. Y pienso también que quien le hace eso a un perro bueno y leal ( son mis animales favoritos y les tengo cierta debilidad ) es que no merece otra cosa que darle una buena dosis de su propia medicina multiplicada por diez.
Una promesa es una promesa, delante de mi… nunca más……….