No recuerdo la última vez que escuché cantar a alguno de los marineros
de la tripulación.Cuando zarpamos,no había actividad rutinaria que no estuviera
acompañada por una canción.Cantaban los marinos cuando calafateaban el barco, y cantaban también cuando desplegaban las velas, cantaba
el timonel en su guarda por las noches,cantaban los grumetes y cantaba el
cocinero y hasta el loro parecía acompañarles batiendo las alas y estirando el
cuello.
Hace meses que en cubierta no se oye un
silbido... la tripulación está siempre silenciosa , alerta y vigilante de los peligros en estas aguas inhóspitas.
Silencio y quietud en un mar de olas
picadas y cielo plomizo... interrumpidos tan sólo por los crujidos de las
maderas del barco que resuenan como
lamentos en el ánimo
de los marinos.
Pero hoy ha sido diferente. El vigía ha
divisado otra vela en el horizonte.La actividad se vuelve frenética en el
barco, aún con el recuerdo presente de nuestro último encuentro. ,anuncio en
medio de la agitación genera "¡Zafarrancho de combate!“. Desplegamos
velas para aumentar la velocidad ,
cargamos la ristra de cañones de babor y ordeno al resto de la tripulación que esté dispuesta
en cubierta y prestos los garfios, pues
esta vez seremos nosotros los que abordemos.
La nave desconocida se acerca lentamente
hacia nosotros.Observo con el catalejo una
antigua goleta de dos palos, cangreja con botavara y tres foques en el mayor, velamen recogido y dieciséis
cañones. Pese a la cercanía no parecen habernos avistado.Como mucho tendrá una
tripulación de unos treinta hombres.
Apenas a una milla de distancia, escudriño
de nuevo. Nada se mueve en su cubierta. Es imposible que no nos hayan visto ,
puedo ver una raída bandera francesa
medio oculta entre el velamen descolgado,pero ni rastro de la tripulación.Ahora
sí leo el nombre de la nave,"Orion".
Orión,el cazador mitológico, es un nombre
típico de los barcos de guerra, aunque
éste no parezca serlo. Estamos al alcance de sus cañones pero no ha habido
señal de aviso por su parte,cubierta
despejada y timón abandonado,parece un barco a la deriva.Ahora está a solo unos
metros y los marinos reciben la orden espareda: "Listos para el
abordaje".
Con poco esfuerzo subimos quince hombres al
abandonado bajel. En la cubierta
desordenada no había más que
cabos cortados y retales de tela que debieron pertenecer a la vela
mayor, sin tampoco mayores desperfectos. Nos dividimos para registrar el resto de la nave. El comodoro Mette y yo nos encaminamos hacia el camarote del
Capitán, como la encontramos cerrada con llave mi compañero no duda en abrirla
de un puntapié. No sin sorpresa observamos que el habitáculo estaba
perfectamente ordenado como si su propietario esperase una visita antes de
perderse en el mar. No encontramos nada más de valor, libros en francés, cartas
de navegación de otros mares más familiares, un diario de bitácora escrito
también en francés pero abandonado al segundo día de la partida , una enorme caja de metal con picadura de
tábaco para pipa y unas botellas de brandy que estábamos a punto de revisar
cuando nuestro contramaestre se planta en
la puerta .-"Capitán" – dicecon voz temblorosa-"Creo que debería
ver lo que hemos encontrado en la
bódega"
......................................
El personaje inolvidable: “El viejo que saltó por
la ventana y se largó” de Jonas Jonasson nos presenta al Señor Allan Karlsson ,
un truhán que el día que alcanza los cien años de edad decide fugarse de la residencia y
empezar una carrera como fugitivo de la ley… y del hampa. Paralelamente iremos
descubriendo la agitada vida de este dinamitero jubilado y en la que se cruza
con personajes tan dispares como el General Franco, el Presidente Truman,
Oppenheimer y Stalin. Repaso humorístico del siglo XX de lectura obligatoria.
El debut: Laurent Binet se estena con “HHhH”
siglas que hacen referencia a una frase alemana que significa "el cerebro
de Himmler se llama Heydrich". Un ensayo histórico ágil a ritmo de
reportaje dominical donde paralelamente a la historia de la "Bestia
rubia", la conferencia de Wannsee y la represalia de Lídice después del
atentado que el costó la vida conoceremos también las vidas de los miembros del
comando ejecutor y hasta la del priopio autor durante su investigación.
Original aproximación histórica.
Un rato de risas: David Safier es un autor graciosillo que cuenta historias sobre mujeres desesperadas en al treintena, burlándose de los estereotipos y de las bromas sobre estereotipos. “Jesús me quiere”, nos presenta a una de estas mujeres que cuando ya perdía la esperanza en el amor, conoce al hombre perfecto, un carpintero de su pueblo que resulta ser Jesucristo presente en la tierra para anunciar el fin de los días. La relación con su novio, con el padre de su novio y con el Arcángel Gabriel, resultará bastante complicada. Con el Apocalipsis por el medio se montará, por supuesto la de Dios.
La fantasía: Al final me atreví con un nuevo
ciclo de fantasía, algo que para un lector es siempre arriesgado, pues la
mayoría de las veces sabes cuando empezarás una historia pero nunca cuando la
vas a acabar esperando por las sucesivas entregas en forma de libros por lo
general de contenido tan amplio como olvidable. Este año me decanté por Patrick
Rothfuss y sus libros “El nombre del viento”, y “El temor de un hombre sabio”.
El resultado es una fábula que recuerda a muchas otras obras del género y que
aunque no está del todo mal escrita tampoco ha llegado a emocionarme, esperemos
al último título de la trilogía para hacer una valoración más ajustada. En
cualquer caso me pareció un buen momento también para repasar la fantasía
oscura de Elric de Melniboné de Michael Moorcock y su libro “La fortaleza de la
Perla”, descubriendo que a día de hoy un autor demasiado lisérgico para mi gusto.
El Autor Consagrado: También decidí darle una
oportunidad a un conocido autor de best sellers del que todo el mundo habla y
muy pocos han acabado sus libros, me refiero a John Grisham y “La confesión”.
El argumento gira en torno a un pastor que conoce la verdadera identidad del
asesino de un crimen cometido años atrás , ahora un inocente está en el
corredor de la muerte, el criminal con una enfermedad terminal se niega a
contar la verdad y el tiempo se acaba. Puro Grisham según dicen, y aunque la
trama es muy interesante adolece de fallos de ritmo que provocan que el lector
se distraiga de la lectura.
Literatura exótica: La verdad es que todo lo que tiene de exótico Haruki Murakami es
que es japonés. Sus novelas muestran siempre un Japón occidentalizado alejado
de los tópicas historias de Yakuzas y Samurais urbanos, donde sus personajes
son tan grises y cotidianos como en cualquier otra parte del mundo, es el mundo
de "Tokio Blues" y una lectura muy recomendable para conocer a uno de los
clásicos más modernos de la literatura actual.
El Underground: Chuck Palachniuk es el Rey del género. Así lo demuestran la archiconocidísima "El club de la lucha" o la relativamente (no es apta todos los públicos) recomendable " Snuff", novela que gira al rededor del rodaje de una película porno donde la actriz principal intentará batir el record de polvos seguidos, 600. La historia está contada desde el punto de vista de los señores 72, 137 y 600 mientras esperan su turno. No es novela erótica ni nada que se le parezca, tan sólo otro puñetazo al estómago de los lectores, en los cuales es especialista el bueno de Chuck.
El descubrimiento: “Más allá del espejo” John Connolly era un autor al que le tenía ganas desde hace tiempo, una prosa ágil y unos personajes idóneos para afrontar una regeneración de la novela negra con un toque sobrenatural. No me defraudó, comencé por su libro mas corto y a la espera estoy de conseguir sus obras mayores. Muy recomendable.
El académico: William Faulkner es un autor de
lectura obligatoria en las Universidades de todo el mundo. ”El ruido y la Furia”
es una de sus obras mas conocidas, su título procede de unos versos de
Shakespeare de la obra que ningún supersticioso debe nombrar. Escrita durante
1929, narra la decadencia de una antigua familia sureña a través de tres
narradores distintos, un débil mental, su hermano suicida y una criada negra
trasunto del propio autor. Microcosmos familiar con ramalazos existencialistas
en una obra que fue saludada en su tiempo como revolucionaria.
El Remake: Alessandro Baricco se atreve con la “Ilíada”,
esta vez narrada desde la perspectiva de sus personajes más secundarios que se
ven sacudidos por las trifulcas pasionales y a menudo ilógicas de los míticos
héroes protagonistas (¿Por qué no se sientan a dialogar Aquiles y Hector con lo
que tiene en común y montan una fiesta en la playa entre camaradas griegos
donde....? mmm mejor no, que luchen). Como experimento literario resulta
curioso.

El homenaje: En el año de la despedida de Ray Bradbury era casi obligado releer alguna de sus obras me decanté por “El hombre ilustrado”, un libro de relatos entre fantásticos e íntimos que reflejan a la perfección la poesía de la prosa del maestro del género ... ¿ de qué género? pues de todos porque sin duda el viejo Bradbury de lo único que hablaba era de la vida, de los peligros y también de la belleza que alberga pero sobre todo de lo hermoso que es soñar y vivir al mismo tiempo.
La Historia: “Un partido de leyenda” de Carlos Marañón es realmente un libro sobre
cine que versa sobre el rodaje de la película de John Houston "Evasión o
victoria" pero cuyo capítulo más interesante narra sobre la historia real
en la que se inspira el film, el llamado “partido de la muerte” que enfrentó
durante la Segunda Guerra Mundial al Dinamo de Kiev y a un equipo de oficiales
de la Luftwaffe alemana y que al negarse los primeros a dejarse vencer, son
fusilados días después del partido. Victoria heróica que fue ocultada durante
muchos años por el propio régimen soviético y de la que aún hoy no se tiene una
plasmación verídica ni en forma de novela ni en la gran pantalla.
La biografía: “Solo para gigantes” de Gabi
Martínez cuenta la vida del valenciano Jordi Magraner, zoólogo que renunció a
un puesto académico bien remunerado para perseguir su sueño en el Hindu Kush
pakistaní: Encontrar evidencias científicas de la existencia del Yeti. Jamás
las halló pero en la búsqueda se convirtió en un líder carismático entre el
pueblo al que ayudó para crear una comunidad en las montañas alejada de las
luchas políticas internas y de los bandidos. Enfrentado a los talibanes, muere
en su casa en extrañas circunstancias sin determinar, entre lo que parece un
crimen pasional o un asesinato político. El biógrafo viajó a la zona en
cuestión para conocer los detalles de la vida y muerte de este iluminado,
jugándose el tipo durante la investigación. Las conclusiones.... en el libro.
Con Z de Zombie: “The Walking dead: El gobernador”
de Robert Kirkman y Jay Bonasiga es una vuelta de tuerca en forma de novela a
la historia de uno de los villanos del cómic del que procede. Gustará a los
incondicionales de la serie y a los completistas, pero fuera de las viñetas la
historia no tiene la misma fuerza. Me pasa lo mismo con “Apocalipsis Z, la ira
de los justos” de Manel Loureiro, el final de la saga que comenzó hace muchos
años en forma de blog. Se agradece en este caso que el autor termine a tiempo
la historia, evitando caer en la repetición y permitiendo que sus lectores
recuerden la obra con especial cariño
Entre Viñetas: Por supuesto es,te también ha sido un tiempo para leer cómics. “WE3” de Grant Morrison y Fran Quitely narra las peripecias de un grupo de animales (un perro un gato y un conejo) que son utilizados como armas cibernéticas por el gobierno... hasta el momento en que deciden huir y son acosados por su antiguos amos en una persecución tan brutal y sangrienta como cinematográfica. Impactante.
“Arrugas” de Paco Roca es otro tipo de cómic. El
autor español, premio de Angouleme, cuenta maravillosamente aquí la vida en una
residencia de ancianos, el drama de la pérdida de la memoria que encuentra nombre
propio en el Alzheimer. Resulta paradójico que una historia sobre el olvido resulte
tan inolvidable.
“Parker" es una serie de género negro guionizada
y dibujada por Darwyn Cooke, que ha visto publicada en España sus dos primeros
álbumes,” El cazador” y” La compañía”. El personaje principal es el mismo que
intrepretó Lee Marvin en la pelicula "A quemarropa" y que había
surgido de las novelas de Donald E. Westlake. Novela negra de calidad que sigue
funcionando extraordinariamente bien tanto en el cine como en el cómic.
"Theodor Poussin" de Frank Legall es todo un
descubrimiento. Encuadrada en al escuela de línea clara del cómic franco belga
, esta obra de aventuras a medio camino entre Tintin y Corto Maltés fascina
desde sus primeros álbumes por sus reminiscencias literarias que recuerdan
fundamentalmente a Conrad. Las peripecias de Poussin por el Sudeste Asiático
bien podrían haber sido las de Lord Jim. Una de estas compras casuales que se
convierten en sorpresas inesperadas.
…………………………….
Nunca sabremos lo que les pasó a los tripulantes del Orion, espero que su final fuera bien merecido, porque sí averiguamos a qué se dedicaban en cuanto nos golpeó el olor a humanidad aglutinada en la sentina, como si fuera ganado, ganado que dejas abandonado a su destino, cuando la tormenta arrecia y echas a correr.
Del casco del barco brotaban las cádenas como si fuesen las
raíces de un viejo roble, la mayoría de
ellas abiertas pero aún con rastros de
la sangre de áquellas pobres almas que
allí despojaron de su dignidad humana.
Y en el rincón mas escondido, en medio
del hedor, una docena de niños de
aspecto famélico y sucios me miraban con expresión asustada. Una niña no mayor
de cuatro años se aferraba a un pequeño
cachorro que gemía por la fuerza de su abrazo. "¿Como se llama?"- le
pregunté.- "je ne le sais pas" respondió. -" Pues Yenepás, tus
amigos y tú, quedáis enrolados en mi tirpulación".
Los niños saludaron la luz del sol en silencios y sin fuerza para mayores
alegrías . Con la mayor urgencia fueron atendidos por el médico que descartando cualquier foco de epidemia
ordenó que los trasladasen a nuestro barco. Durante dos días permanecimos anclados efectuandos
reparaciones en el "Orion" y redistribuyendo efectivos entre los dos
barcos, de tal manera que la goleta
francesa estuviera capitaneada ahora por
el Comodoro Mette ,y nueve tripulantes más, mientras los niños quedarían al
cargo del cocinero.
Lo que había ocurrido en el Orion parecía claro, los niños abandonados a su suerte y la tripulación huyendo de algún horror marino. El auténtico misterio estaba en "Yenepás" y en ese medallón que colgaba de su cuello...